EL JUEGO NO COMPETITIVO

 
Hace algunos años, los estudiosos del juego se dieron cuenta de que había una parte de los objetivos del juego que el competitivo dejaba de cumplir y por lo mismo había una posibilidad diferente de divertirse que estaba siendo poco explorada.
Efectivamente no todos los juegos tienen que terminar cuando una persona o un equipo ganan, sino que cabe plantear otros con un desarrollo en función del comportamiento de todo el grupo participante. En algunos de estos también hay victoria, pero será de todo el grupo, mientras otros juegos no competitivos no ofrecen ninguna posibilidad de ganar o perder.
Hablamos de juegos de comba, de paracaídas, scape room, juegos de imitación, de vértigo (que nos enfrentan a sensaciones especiales), de objeto en movimiento (como algunos con indiaca), rítmicos (de palmas, corro, etc.), los deportes alternativos (con cambios de miembros en los equipos o los deportes sin tanteo). Todos estos juegos y muchos más permiten disfrutar del juego desde una perspectiva colaborativa, en la que más jugadores y jugadoras pueden demostrar su valía dentro del grupo, con mínimos niveles de frustración, ayudando a cohesionarlo.
El juego no competitivo no es mejor ni peor que el competitivo, sencillamente ayuda a conseguir metas diferentes y puesto que ambos se complementan y divierten ninguno puede quedar fuera en un rico programa de actividades con chicos y chicas.
 

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