Se cuenta que Confucio, hombre amante de la paz y la armonía, recomendaba el uso de palillos para comer, pues rechazaba la presencia de cuchillos y objetos punzantes en la mesa que recordasen las armas cotidianas.
Esta costumbre milenaria de origen chino, hace que la comida sea previamente troceada y servida al centro para ser compartida. La mesa es lugar de calma, respeto y convivencia, y se dice que quien domina los palillos domina la paciencia.
Distintos países de Oriente comen con palillos diferentes: más largos o más cortos, metálicos, de madera o de bambú. En todos ellos el correcto uso de los palillos está ligado a la buena educación, por lo que no debes olvidar estos consejos:
– No dejes los palillos clavados en un cuenco de arroz: recuerda las barritas de incienso de los funerales.
– No pases comida con tus palillos a los de otro.
– No los uses como si fuesen las baquetas de una batería.
– No señales ni escarbes entre la comida con los palillos.
– Y finalmente ¡No chupes, no lamas los palillos!
